Agujetas: una inadaptación mental a la montaña

¡Ya no me acordaba de lo que eran las agujetas! Después de unos años corriendo por asfalto sin apenas tener alguna, ahora vuelven otra vez. El motivo de ello es la inadaptación mental a la carrera de montaña -y un poquito de flipadismo-. Me explico.

En los últimos cuatro días he corrido más de 40km por montaña y acumulado más de 1.200 metros de desnivel positivo. Lo he hecho en tiradas de 12 a 16km, de más o menos una media de hora y cuarto de duración. En mi perfil de Strava puedes ver lo que llevo acumulado.

Al sentirme fuerte he tirado en todas las salidos por encima de mis pulsaciones habituales. En mis entrenamientos de asfalto lo normal era correr a una mínima de 135/140ppm de media y una máxima de 162ppm de media.

En cambio, en montaña me pongo en el rango de 170ppm de máxima con facilidad y sostengo la media dentro de las 160ppm. Lo curioso es que no parece que me esté cansando. Pero correr en asfalto a estas pulsaciones a mi me da la sensación de estar trabajando muy duro y que voy a morir en cualquier momento.

En montaña la sensación es de estar disfrutando cada pisada, del paisaje, de buscar el mejor equilibrio centro de gravedad y empuje, de controlar la zancada, de vigilar la pisada, de procurar no tropezar… creo que son tantas las cosas que estoy controlando a la vez que en lo último que piensa mi cerebro es en estar pendiente de las pulsaciones.

Y ahí está el error. Correr es un estado mental. Hay quien corre por sensaciones, pero para hacer esto hay que tener una buena base de experiencia. Y yo he empezado por ahí. En un contexto nuevo hay que ser reservado. En lugar de controlar las pulsaciones e ir más tiempo en rango anaeróbico, me he tirado a la carrera de montaña dirigido por sensaciones.

La sensaciones han sido siempre positivas, pero sé que forzar la máquina conlleva sus riesgos. Puedo controlar muchas cosas, pero el impulso de avanzar a un ritmo dentro de lo aeróbico es un estado mental que tendré que trabajar.

Tendré que configurar mi Garmin Fénix 3 para que pite en cuanto suban las pulsaciones, o cambiar la configuración de pantalla en el modo trail para que aparezcan ahí. Correr en un rango aeróbico se revierte en fuerza y constitución para las piernas. Correr en un rango anaeróbico significa correr sin oxígeno, generar ácido láctico y tirar más fuerte de la máquina. Tendré que trabajar esta inadaptación mental y controlar al inicio para poder disfrutar después.

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